Desde su inicio en marzo hasta la actualidad, el balance de la actividad de krav magá en Peñarol es positivo más allá de una merma en la cantidad de alumnos. El coordinador es Eduardo Cano y las clases son lunes, miércoles y viernes de 20 a 21 en el multiespacio ubicado en Garay 2524.

“Veníamos bien pero en los últimos dos meses bajó muchísimo. Yo creo que es por el clima frío. Ahora cuando empiecen los días más lindos se va a reactivar. Teníamos entre 12 y 15 y ahora tenemos 6 o 7 alumnos. En otras actividades similares y en otros lugares ha pasado lo mismo así que estoy tranquilo porque el número va a crecer”, destacó el representante de KMG (Krav Magá Global), la entidad más importante del mundo. “Los alumnos están contentos y tienen mucha iniciativa. Hay varios que a fin de año van a rendir examen para pasar de nivel”, agregó.

Luego, el instructor comentó que “se puede empezar de cero y sos practicante, después vas subiendo de nivel. Acá tenemos todos en nivel inicial y rendirán para ser P1 a fin de año. En Peñarol estamos muy bien, muy cómodos. Las instalaciones son de primer nivel y el tatami también”.

Además, destacó que “no hay competencias porque es un sistema de defensa personal, todo lo que se hace apunta a zonas vitales y vulnerables como testículos, ojos, cuello y articulaciones. Enseñamos las cosas que están prohibidas en las artes marciales como mordidas o cabezazos, que sirven para defenderse en la vida misma. El krav magá fue creado para la guerra, donde uno tiene que salir con vida de muchas situaciones. Tenés que sobrevivir a atacantes con palos, con cuchillos. Tenemos soluciones para cualquier tipo de inconveniente.

Finalmente, invitó a todos y todas a participar y sumarse “primero y principal porque es muy importante hacer actividad física y krav magá la tiene, sobre todo en la entrada en calor. Cada día trabajamos todas las partes del cuerpo, la lubricación de todas las articulaciones y a fin de la clase hacemos un estiramiento. Todo para terminar en buenas condiciones. La gente no se lesiona en las clases porque respetamos todos los pasos. Además, porque aprendés a defenderte en la vía pública, en espacios reducidos, en vehículos, contra varias personas, te da muchos elementos y otro tipo de visión, apuntando a la vida agresiva”.