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Federica Laganá, Guadalupe Demársico y Constanza Marchioni, las representantes de Peñarol en la Selección de Provincia de Buenos Aires que tuvo un muy buen rendimiento en el Campeonato Argentino U15 de Básquetbol, repasaron la obtención del quinto puesto en el 5×5 y el título de campeonas en el 3×3.

Las “Milrayitas”, hicieron un balance cronológico, que comenzó con la disputa del partido frente a Río Negro en la etapa clasificatoria. “Lo ganamos bien pero creo que estuvimos nerviosas y dormidas en el arranque”, explicó Demársico. “Contra Santa Fe lo jugamos con muchísima más actitud y pudimos entendernos mejor aunque perdimos”, continuó Laganá. “El partido de San Juan nos sirvió para soltarnos más entre nosotras. Creo que también nos confiamos y entramos mal pero después mejoramos”, agregó Marchioni sobre el triunfo que les dio el pase a cuartos de final.

“El de Neuquén era un partido muy parejo, cualquiera lo podía ganar y se lo llevaron ellas porque nosotras cometimos un montón de errores”, analizó Demársico.

– ¿Les pegó duro la derrota?

– Laganá: Sí, porque dentro de los rivales, era el más nivelado con nosotras. Teníamos una oportunidad única para estar entre los cuatro mejores y no la supimos aprovechar.

– Después vino Córdoba, ¿estaban mal anímicamente?

– Marchioni: La noche previa fue bastante seria y silenciosa, pero a la mañana fue un día nuevo y salimos a dejar atrás el bajón de la derrota con Neuquén.

– Laganá: Salimos con las energías y la mentalidad renovadas, queríamos ganar y quedarnos con el quinto puesto. Era lo máximo a lo que podíamos aspirar.

– El choque por el quinto puesto fue con Mendoza.

– Demársico: Mendoza también era un rival duro, que nos ganó el año pasado por la misma instancia pero en el Argentino U13. Ahora pudimos festejar nosotras porque estuvimos más enfocada y jugamos mejor.

– ¿Qué balance individual hacen del Argentino?

– Laganá: Mi peor partido fue contra Neuquén, sentía que no me salían las cosas, hice pases malos y perdí muchas pelotas. Creo que todas entramos en su juego y eso nos hizo perder. En los otros partidos estuve muy motivada y me fue mejor. Siento que le di buen juego a las chicas.

– Marchioni: Jugué bien pero podría haber dado más de lo que di, sobre todo en defensa y en el banco.

– Demársico: Todas tuvimos partidos buenos y otros en los que podríamos haber estado mejor. Lo que más me gustó fue la confianza que había en el equipo. Hubo momentos en los que entramos sin actitud y eso no puede volver a pasar. Si entrás dormida perdés. Tengo que seguir entrenando porque me faltan un montón de cosas.

– ¿Cómo se llevaron fuera de la cancha?

– Demársico: Fuimos un grupo re lindo y re unido. Todas nos llevábamos bien con todas. Creo que eso nos ayudó a rendir bien dentro de la cancha. Me encantó compartir esta experiencia con las chicas.

– Marchioni: Si una estaba mal todas ayudábamos a levantarla, para poder seguir adelante juntas. Estuvimos muy unidas todo el tiempo.

– ¿Qué significó ser capitana?

– Laganá: La capitana se tiene que poner el equipo al hombro. Contra Neuquén, que todas estábamos caídas, las tuve que ayudar y levantarlas porque al otro día teníamos partidos importantes. Traté de alentar cuando metían un punto y también cuando cometían algún error. Esas cosas que capaz que nadie nota pero sirven, porque cuando faltan te das cuenta que son necesarias. Más que nada apunté a la motivación porque después en la cancha cada una juega como juega.

– Ser campeonas en el primer 3×3 de la historia es inolvidable. ¿Cómo lo vivieron?

– Marchioni: Jugué la fase de Grupos, no me tocó estar en las finales. Estuve en dos partidos importantes de la clasificación. Sabíamos que teníamos chances de pelear. Los grupos que armó Belén (Villafañe, la entrenadora) eran acordes a los rivales y eso estuvo bueno. Más allá de lo que jugamos, todas nos pusimos contentas porque estuvimos ahí. Es muy importante haber estado en el plantel del primer campeón del 3×3, es un orgullo, lo pienso y digo “guau”.

– Laganá: Al principio no lo podía creer, me costó caer, aunque cuando vas jugando y ganando pensás que tenés chances. Después de ganarle a FEBAMBA en semis, creí que podíamos ser campeonas.

– ¿Las ayudó estar jugando esa modalidad en los Bonaerenses desde hace varios años?

– Laganá: No sé, porque nunca habíamos jugado juntas, ni siquiera las de Peñarol. Lo que sí puede habernos ayudado es saber las reglas y cómo se juega. Los partidos son muy intensos y eso ya lo conocíamos, eso por ahí nos benefició.

– ¿Por qué salieron campeonas?

– Demársico: Estábamos enfocadas y sabíamos lo que teníamos que hacer y que si le metíamos garra podíamos ganarlo. Nos apoyamos entre todas, usamos bien los espacios y tomamos los tiros correctos. La confianza alta nos hizo meter muchos tiros que en otro momento podríamos errarlos. Nos divertimos dentro de la cancha y disfrutamos. En la final con Santa Fe empezamos perdiendo 4-0 pero nunca bajamos los brazos.

– Laganá: En el 3×3 parece que un 4-0 es irremontable, pero es tan intenso que si te dormís un toque te lo remontan.

– ¿Se quedaron con ganas de volver a juntarse dentro de unos años?

– Marchioni: Lo que dijimos es que cada una tiene que esforzarse al máximo individualmente para volver a estar en la lista de 12 cuando seamos U17 e ir por un escalón más. Queremos formar el mismo plantel, espero que se pueda dar.

– En el cuerpo técnico estaban Belén Villafañe y Nicolás Seijo, que las conocen mucho porque trabajan en Peñarol. ¿Qué significa haber vivido esta experiencia con ellos?

– Demársico: Fue la primera vez que nos dirigió Belén en la Selección, me encantó el apoyo y la motivación.

– Laganá: Siempre nos decían que juguemos al básquet y que levantemos la cabeza, nos corregían mucho para poder hacer las cosas bien en el próximo partido.

– Marchioni: Destaco su motivación y cómo nos ayudan a cambiar la cabeza cuando las cosas no nos salen bien.

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